jueves, 25 de septiembre de 2008

Haumea, el quinto planeta enano

La Unión Astronómica Internacional (UAI) anunció que el objeto previamente conocido como 2003 EL61 ha sido clasificado como el quinto planeta enano del Sistema Solar y recibió el nombre de Haumea (pronúnciese 'jau-mei-a').


Haumea, nuevo planeta enano

La decisión fue tomada luego de discusiones entre los miembros del Comité para la Nomenclatura de Pequeños Cuerpos (CSBN) y del Grupo de Trabajo para la Nomenclatura del Sistema Planetario (WGPSN), ambos de la Unión Astronómica Internacional. Esto ahora significa que la familia de planetas enanos del Sistema Solar ha aumentado a cinco miembros. Ellos son Ceres, Plutón, Haumea, Eris y Makemake.

El descubrimiento de Haumea fue anunciado a mediados de 2005 y el objeto recibió la designación provisoria de 2003 EL61. Se trata de un objeto bizarro con su forma recordando un habano o una pelota de rugby. Su diámetro aproximado es el mismo que el del planeta enano Plutón; sin embargo, su extraña forma hace que sea más delgado. Se sabe también que rota muy rápido, completando una rotación en cerca de 4 horas. Hay quien sugiere que su rápida rotación puede ser la razón de su apariencia, o sea que Haumea fue redondeado y alargado por sus velocísimos giros.

Haumea se encuentra entre los objetos transneptunianos, un vasto anillo de cuerpos distantes fríos y rocosos en el Sistema Solar exterior. Haumea es el nombre de la diosa del parto y la fertilidad en la mitología hawaiana.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Semana Cultural de San Jerónimo - 2008

23 de septiembre - 20:30 h
Parque "El Huevo de Colón"
SAN JERÓNIMO - SEVILLA

Huevo de Colón: un paseo por el cielo

Por Antonio Suárez

En este 2008, nuevamente, hemos sido invitados a participar con una actividad en la Semana Cultural de San Jerónimo, barriada histórica que se encuentra al norte de la ciudad de Sevilla. No es por desmerecer a otras pero, posiblemente, es la mejor del mundo. Nos referimos a ese lugar, a veces tan desconocido entre los propios sevillanos, que ya Gustavo Adolfo Bécquer citara en su leyenda de La venta de los gatos. Mitad barrio, mitad pueblo, que en su día tuviera una estación de tren y que por frontera con el resto de la ciudad ha tenido siempre al cementerio de San Fernando. Por cierto, su Barrio Viejo acoge a otro campo santo, pero inglés, que aquí gusta quedarse para siempre...

Monasterio de San Jerónimo de Buenavista

Aunque en otros años las actividades se hacían en el emblemático Monasterio de San Jerónimo de Buenavista (donde en su claustro han actuado artistas de renombre, desde el rockero Kiko Veneno hasta la soprano Ainhoa Arteta), en esta oportunidad, el punto de encuentro estuvo en el popular parque de El Huevo de Colón (que así es como lo llaman los lugareños); que se encuentra entre un meandro cortado del Guadalquivir y la transitada Ronda Super-Norte. En otros tiempos, lugar de expediciones y de baños de zagales.


Colón de Tsereteli, en San Jerónimo

Allí mismo, a la hora y sitio convenidos nos presentamos con los telescopios y otros pequeños artilugios provenientes del Observatorio Astronómico José Luis Comellas; y el amigo Juan Gutiérrez, cónsul en funciones de esta modesta entidad por estas latitudes, nos esperaba pacientemente refugiado bajo un árbol, puntual como un tren AVE



El cielo pintaba mal. Al Norte, nos intimidaba un frente de nubes negruscas que ocultaba a todas las circumpolares. Sin embargo, al Sur se alternaban bandas finas de nubes con amplios claros, que en los primeros momentos, todavía de día, nos permitía intuir la presencia de Júpiter: “Míralo, ahí está...”



Entre tanta arboleda, con la ayuda de Juan, buscamos un lugar apropiado para la observación, que finalmente fue el centro de una gran explanada de hierba. En unos minutos, con la ayuda de la brújula (y a ojo) colocamos los telescopios en estación y casi sin darnos cuenta nos vimos rodeados por los curiosos que pausadamente desfilaban para asomarse a este cielo de los confines de Sevilla. Ellos, a escuchar nuestra arenga sobre planetas y estrellas, y nosotros a disfrutar con sus aclamaciones: “¡Qué bonito!” “¡Madre mía!” De esta forma, el pasado 23 de septiembre, dimos un paseo por el cielo desde El Huevo de Colón.

martes, 23 de septiembre de 2008

Hasta la ceniza vale

AndaluciaInvestiga.com El grupo de investigación Ingeniería de Residuos de la Hispalense ha patentado un trabajo sobre el aprovechamiento de las cenizas resultantes de las centrales térmicas para la fabricación de paneles aislantes para la construcción. La investigación de estos expertos, integrados en el Departamento de Ingeniería Química de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de la Universidad de Sevilla, ya se encuentra homologada por un laboratorio oficial, lo que la sitúa mucho más cerca de la comercialización. De hecho, ya ha despertado el interés de varias empresas.


Central térmica

Según Luis Vilches, doctor en Ingeniería Industrial e impulsor de este proyecto, “lo importante es que entre el 60 y el 70 por ciento de la composición de estas placas son cenizas. Además, los paneles son aislantes térmicos, ignífugos y acústicos, con lo que pueden ser perfectamente empleados a modo de tabiques en viviendas, discotecas o locales de restauración”. Hasta ahora, los residuos mayoritarios de las centrales térmicas sólo se han utilizado en la fabricación de cemento y hormigón. Los investigadores han practicado con muchos tipos de cenizas, realizando pequeños cilindros y placas para someterlos a ensayos normalizados con fuego.

Por otro lado, los cambios en el panorama energético han propiciado la introducción de la biomasa como alternativa sostenible al carbón en la combustión “y esto ha generado más ventajas para la fabricación de paneles, ya que las cenizas procedentes de la biomasa -no aptas para cemento y hormigón- son muy distintas a las del combustible fósil y más adecuadas para las placas”, explica Constantino Fernández, catedrático de Ingeniería Química. El valor añadido de la biomasa radica en que su combustión no emite gases de efecto invernadero ni contribuye al calentamiento global por las emisiones de dióxido de carbono, de ahí su ascendente protagonismo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Smart-1: primera misión europea a la Luna

Valeriano Claros Guerra, Ingeniero Superior de Telecomunicación y representante de la Agencia Espacial Europea (ESA) en España entre 1989 y 2004, impartió una conferencia el pasado 22 de septiembre sobre la SMART-1, primera misión europea a la Luna, en la Biblioteca Pública Provincial de Cádiz.

Valeriano Claros y Oscar Rodríguez (MEE)

Lanzada el 27 de septiembre de 2003 desde el Cosmódromo de Baikonur (República de Kazajstán), la SMART-1 fue la primera misión lunar europea no tripulada. Su actividad científica se extendió por espacio de tres años, hasta su impacto controlado contra la superficie lunar el 3 de septiembre de 2006. Durante ese tiempo, el innovador enfoque tecnológico y científico de la misión creó nuevas soluciones para antiguos problemas que ahora se aplican en la última generación de misiones lunares, de acuerdo con las recomendaciones del Grupo Internacional de Exploración de la Luna (ILEWG).

Gracias a sus instrumentos, la SMART-1 envió multitud de datos científicos, los cuales están aportando una valiosa información sobre la historia geológica y volcánica de nuestro satélite natural. Los pormenores de esta misión y su trascendencia de cara a la exploración lunar en el futuro cercano fueron abordados por Valeriano Claros Guerra, durante la conferencia “SMART-1: primera misión europea a la Luna”.

Proyecto MEE
Insignia del proyecto MEE

Valeriano Claros trabajó desde 1969 hasta 1975 como Delegado del Director del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y como Supervisor de Operaciones y Comunicaciones de la Estación de Maspalomas (Gran Canaria), perteneciente a la Red Comunicaciones de Vuelos Tripulados de la NASA (MSFN), participando en diversos programas espaciales, entre ellos el Apollo, en el marco del cual los Estados Unidos de América enviaron a los primeros humanos a la Luna a finales de los años sesenta. En el período 1989-2004, Valeriano Claros trabajó como Director de la Estación de Seguimiento de Satélites de Villafranca del Castillo y Representante de la Agencia Espacial Europea (ESA) en España, con estatuto diplomático. Claros supervisó el establecimiento de la Red de Espacio Profundo de la ESA, participando en la puesta en marcha de las estaciones de New Norcia (Australia) y Cebreros (España). En este último emplazamiento espacial, trabajó como Director de Infraestructuras.

La conferencia, que ha sido organizada por el Proyecto para el Establecimiento del primer Museo Español del Espacio (Proyecto MEE), con la colaboración de la ESA, es un evento previo a la puesta en marcha de la exposición itinerante “De la Tierra a la Luna”, con la que el Proyecto MEE conmemorará el 40º Aniversario de la llegada de los primeros humanos a la Luna, el próximo mes de julio.


Fernando Beltrán con una muestra de
regolito lunar

Los asistentes a la conferencia pudieron tener entre sus manos regolito lunar que es el polvo fino que cubre la luna que tiene su origen en el incesante bombardeo de micrometeoritos que rompieron las rocas lunares en pedacitos pequeñitos.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Galileo y el misterio de Júpiter

19 de septiembre - 20:00 h
Observatorio Astronómico José Luis Comellas
LA RINCONADA

Galileo y el misterio de Júpiter, en el observatorio José Luis Comellas

El día 19 de septiembre celebramos en el observatorio del Majuelo una sesión dedicada a Galileo Galilei, uno de los personajes más importantes de la Historia de la Ciencia. Del pisano, hijo del laudista Vincenzo Galilei y de Giulia de los Ammannati de Pescia, se comentaron algunos de los artilugios que inventara  que guardan relación con la observación del planeta Júpiter y sus satélites: micrómetro, juvilavio y celatone. Además, se hizo mención a las mejoras de rendimiento obtenidas en la construcción del telescopio, aunque se aclaró que Galileo no fue su inventor y que, después de tanto tiempo, a estas alturas no se sabe con certeza si la autoría corresponde al holandés Lippershey.



 
Galileo Galilei nació en 1564 y falleció en Florencia a la edad de 78 años y, desde luego, fue el primero en emplear el telescopio para la observación metódica del cielo. En sus observaciones descubrió nuevas estrellas, manchas en el Sol, montañas en la Luna, las fases de Venus y los cuatro satélites jovianos a los que llamó mediceos en honor a su mecenas Cosme II de Médici, Gran Duque de Toscana. El próximo año se cumplen 400 años de algunos de estos descubrimientos y por ello la UNESCO, la Unión Astronómica Internacional y todos los astrónomos del planeta celebrarán el Año Internacional de la Astronomía, con el objeto de popularizar esta ciencia.



En la sesión se proyectó una película de quince minutos editada para la ocasión dedicada al físico, matemático y astrónomo italiano, utilizando, entre otras, algunas animaciones e imágenes procedentes del Museo de Historia de la Ciencia de Florencia. También, entre las maquetas expuestas había un plano inclinado con el que estudiara la caída libre de los cuerpos (dejando caer esferas de distinta masa y midiendo el tiempo empleado, desde diferentes alturas) y copias de algunas páginas de Sidereus Nuncius.




Para finalizar, en el apartado de observación, los asistentes pudieron contemplar al gigante gaseoso y a los cuatro satélites galileanos y, también, el paso de la ISS a 400 kilómetros por encima de sus cabezas.